Martes, 06 de Agosto de 2019 16:30

Peter Lachmann, CEO International Society for Quality in Health Care (ISQua):

“El beneficio principal de la acreditación es que propone un marco para que las organizaciones mejoren de manera continua”

Tras la visita que realizó a nuestro país en junio pasado, en el marco del IV Congreso Internacional en Seguridad del Paciente, Peter Lachman conversó sobre la importancia de la acreditación en la calidad de salud; cómo mejorar los procesos, y su rol, liderando ISQua, organización que promueve la calidad y la seguridad en la atención médica.

-¿Por qué es importante contar con un sistema que acredite la calidad y seguridad en la atención de salud?
R- Los marcos de calidad dicen dónde está la organización y hacia dónde se quiere ir. La acreditación es un sistema de autorreflexión, en el que existe el deseo de ser mejor. Es una forma de medirse, en relación a los estándares que debiésemos adoptar. Teniendo claro qué es lo que se quiere mejorar, se realiza una evaluación externa en la que se revisa si es correcta la autoevaluación. Todo se trata de desarrollar una cultura de calidad y seguridad, y saber qué hacer en un entorno de auto aprendizaje y mejora continua, ya que los estándares cambian constantemente, haciéndose cada vez más difíciles de cumplir, como también es importante el contexto del lugar en el cual trabajas.

-¿Cuáles son los beneficios para las organizaciones contar con acreditación?
R- El beneficio principal de la acreditación es que propone un marco para que las organizaciones mejoren de manera continua. La acreditación les indica a las instituciones cómo avanzar y, de ese modo, cambiar la cultura de la compañía, para comprometerla con el liderazgo.

-¿Cómo se podrían mejorar los procesos de gestión de riesgos en materia de calidad y seguridad en salud?
R- El problema de la gestión de riesgos es precisamente la gestión. Hay que entender el perfil de la institución y sus riesgos. Luego se debe aprender a mitigar y gestionar el peligro. Considero necesario investigar los incidentes, ya que es lo único que nos dice qué sucedió en el pasado. Por mi parte, intento hacer que los equipos puedan predecir qué sucederá en el futuro para que puedan gestionar el riesgo.

-¿Cuál es el rol que le compete al profesional del área de la salud para mejorar la calidad y seguridad de los pacientes?
R- Cuando las personas van al médico, asumen que los profesionales saben qué hacer y eso basta. Sin embargo, la atención médica se ha vuelto demasiado complicada en dos aspectos. En primer lugar, los pacientes son más complejos ya que viven más años y suman más patologías y medicamentos. En segundo lugar, los equipos médicos son más grandes, por lo que nos enfrentamos a la complejidad de las organizaciones. Hemos sido demasiado lentos en reaccionar como movimiento por la seguridad del paciente y a nivel general. Por esta razón, si se trata a un paciente, se debe estar atento a todos los riesgos involucrados y mitigarlos, tal como lavarse las manos y revisar el perfil del paciente previo  a su atención, por ejemplo. Luego vendrá otro paciente y empieza todo de nuevo, hasta que se convierta en un hábito y se genere un cambio.

¿Qué debería hacer nuestro país y América Latina en materia de acreditación?
R- Mi mensaje es bastante simple: las soluciones que hay que buscar no están tan lejos de la realidad. En América Latina, existen iniciativas impulsadas en el contexto Latinoamericano y lo que tenemos que hacer es apoyarlas dentro de su propia capacidad y contexto, y que sean sostenibles.

¿Cómo ha sido su experiencia liderando ISQua?
R- Somos una organización internacional con presencia en Australia, Europa, América Latina, África y Asia. Mi objetivo es lograr impactar tanto como podamos para marcar una diferencia.